El certamen provincial reunió a 15 delegaciones de toda la provincia en un fin de semana a puras bochas. El campeonato rindió un emotivo y merecido homenaje en vida a la trayectoria de Juan Ramón “Pata” Bordet.
San Salvador fue el epicentro del deporte de las lisas y rayadas con la exitosa realización del Torneo Entrerriano de Bochas Categoría Sub-15. Tras un fin de semana de intensa y vistosa competencia, el selectivo de Seguí «A» se coronó campeón de la categoría al vencer en una apasionante final al representativo de Chajarí por un marcador de 12 a 6., en partido jugado en una de las canchas del Club Deportivo Ferrocarril.

El evento, que congregó a una gran cantidad de público, se disputó de manera simultánea en los estadios del Club Deportivo Ferrocarril, CAJU, Santa Teresita, Jockey Club y Club Unión. Las jornadas del sábado y domingo contaron con la participación de 15 delegaciones de distintos puntos de la provincia: Paraná, Chajarí, Seguí, Colón, La Paz, Concordia, Victoria, Gualeguaychú, Nogoyá, Concepción del Uruguay, General Campos, Federal, Gualeguay, Villaguay y los anfitriones de San Salvador.

Un nombre con historia:
El homenaje a Juan Ramón “Pata” Bordet Más allá de lo estrictamente deportivo, el torneo tuvo una alta carga emotiva al llevar oficialmente el nombre de “Ramón Bordet”, en reconocimiento a uno de los grandes referentes de la disciplina en la ciudad.
Conocido cariñosamente como «Pata», Bordet nació en San Salvador el 22 de noviembre de 1951 y dio sus primeros pasos en este deporte vistiendo las camisetas del Club Deportivo Ferrocarril en el año 1971. A fuerza de dedicación y una enorme pasión, construyó una carrera sumamente respetada por toda la comunidad bochófila entrerriana.
A lo largo de su trayectoria activa, «Pata» representó con orgullo a San Salvador en 14 Campeonatos Entrerrianos en las modalidades de parejas y tríos, demostrando siempre un altísimo nivel competitivo. Su retiro de las competencias oficiales se dio en el año 2020, cerrando una etapa inolvidable repleta de trofeos, medallas y vivencias.
El homenaje realzó que Bordet no solo es admirado por sus vitrinas, sino fundamentalmente por los valores humanos que pregonó en cada cancha: un intachable compañerismo, una profunda humildad y un amor incondicional por las bochas, virtudes que dejaron una huella imborrable en sus compañeros, rivales, amigos y familiares.
